En estos días de Navidad quiero haceros reflexionar en cómo estas fiestas han dejado de ser religiosas, para convertirse en la época de más consumo del año.
Para las tiendas de juguetes y de regalos sobre todo, estos días son los de mayor venta, porque los niños piden a los Reyes casi todo lo que ven en la televisión y también los adultos tienen por costumbre hacer regalos a sus familiares y amigos.
Por otra parte los niños no se conforman con un regalo, sino que piden varios para Reyes y otros tantos para Papá Noel, y en algunos casos hasta en Noche Vieja. Yo creo que los niños deberían conformarse con la mitad de los juguetes y la tele debería anunciar menos juguetes.
Los adultos no deberían comprar tanta comida y tanto marisco.
Pero la Navidad también es una época alegre porque las familias se reunen y puedes estar con familiares que no ves a menudo.
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