RUBÉN Y LOS REYES MAGOS

 

Hacía mucho frío esa noche, por la ventana se veían caer copos de nieve que formaban pequeñas montañitas blancas. Rubén, de 10 años, no se podía dormir, era la noche del 5 de enero. Si no se dormía, tal vez los Reyes Magos no le traerían regalos sino carbón.
Rubén había pedido muchos regalos y estaba nervioso esperando a que se los trajeran. El niño estaba dándole a la cabeza: si estaban cerca, si estaban lejos... pero eso a Rubén le daba igual, lo importante para él eran los regalos.
Al cabo de un rato le entraron ganas de hacer pipi pero era imposible levantarse, si lo veían los Reyes se podrían enfadar mucho. Rubén se asomó a la ventana y dijo:
- ¡Qué guay! Si eres el Rey Melchor. ¿Me vas a dar mis regalos?- le preguntó el niño.
- Si te has portado bien, sí- respondió Melchor.
A la mañana siguiente Rubén se despertó, tenía oleadas de regalos y también un poquito de carbón.

AUTOR: Rubén Serraro Modrego 5ºB